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#GaleriaCri Isla Skellig Michael, mágico refugio

Los aventureros visitantes pueden seguir, literalmente, los pasos de Luke Skywalker y Rey por las agrestes zonas rocosas o las interminables escaleras de piedra de la isla, en un paisaje que de verdad parece de otro planeta.

 

Se llama Skellig Michael, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996, y es la mayor del pequeño conjunto de las islas Skellig, formado por ésta y otro islote de menor tamaño, la Pequeña Skellig.

 

Skellig Michael es la más alejada, a unos 12 kilómetros de la costa irlandesa, justo en la esquina suroeste de Irlanda, en el condado de Kerry, una de las zonas más hermosas de la "isla esmeralda". EFE

 

Una vista de las zonas de huertos, cisternas de almacenamiento de agua y muros de contención del antiguo monasterio medieval de Skellig Michael. Foto: Rafael Cañas

Algunas de las construcciones de piedra ("clocháns"; en gaélico) que usaban los monjes del monasterio de Skellig Michael como vivienda. Este tipo de construcción permite que el agua de las abundantes lluvias resbale por el exterior. Foto: Rafael Cañas

El pequeño cementerio de monjes del monasterio de Skellig Michael. Antiquísimas cruces y estelas recuerdan a los religiosos fallecidos, cuya presencia en la isla podría remontarse a más de 1.300 años atrás. Foto: Rafael Cañas

Un par de turistas descansa de la larga ascensión y contempla el espectacular paisaje entre las construcciones del monasterio. Al fondo, la isla Pequeña Skellig, y más allá, la costa irlandesa. Foto: Rafael Cañas

Primer plano de un frailecillo. Estas simpáticas aves acuáticas viven por millares en la isla y no temen a los visitantes. Foto: Rafael Canas

Vista del pequeño embarcadero desde uno de los barcos en que se llega a Skellig Michael. Se pueden ver la empinada escalera del norte, que fue destruida parcialmente en el siglo XIX cuando se construyó el primer faro. Foto: Rafael Cañas

Skellig Michael vista desde un barco durante una tormenta. El trayecto desde Portmagee es de 15 kilómetros pero la zona sufre con frecuencia vientos y corrientes cambiantes, con tormentas y lluvia abundante, que alargan el viaje. Foto: Rafael Cañas

Vista de la abadía de Ballinskelligs. Aquí se trasladaron los monjes de Skellig Michael en el siglo XIII. Actualmente en ruinas, sigue siendo usada como cementerio local. Foto: Rafael Cañas.

En el extremo de la península de Dingle, las islas Blasket. Al fondo se puede distinguir 'el gigante dormido'. Justo a la izquierda está Gran Blasket, evacuada en 1953 debido a que las condiciones de vida de la población eran duras. Foto: Rafael Canas

Un grupo de focas toma el sol en una roca en el brazo de mar que separa la isla de Valentia de la península de Iveragh, junto a la localidad de Portmagee. Foto: Rafael Cañas.

Una imagen vale más que mil palabras. La vista de una de las escaleras de roca en Skellig Michael explica por sí sola el reto que suponía la vida en la isla y la aventura que supone viajar y recorrerla para el turista actual. Foto: Rafael Cañas

Una turista sube otro de los empinados tramos de escalones en Skellig Michael, donde son frecuentes los casos de visitantes que deben sentarse en cada escalón para bajar, debido al vértigo. Foto: Rafael Cañas

Antiguo tipo de construcción que se remonta a varios miles de años, con los primeros pobladores de Irlanda. El condado de Kerry alberga numerosos restos de poblados prerrománicos con viviendas de este tipo. Foto: Rafael Cañas

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